El músico, cantante, arreglador y compositor, Alejandro Balbis, a sus 50 años y con una frondosa carrera, con gran influencia de la murga, habla de todo lo que tuvo que transitar en sus 40 años de artista, para poder llegar a ser reconocido.

Confiesa que lo que desea para su futuro es solamente, que, "sus hijos crezcan sanos y felices"; haciendo referencia a sus tres amores; uno que va a cumplir 22 en mayo y vive en Buenos Aires, a su niña de 4 y su pequeño de dos.

Con el polifacético "Ale" dialogó LA PRENSA DE LA ZONA OESTE, en el marco de la Fiesta del Río y la Convivencia.

Alejandro, ¿la primera vez en la Fiesta del Río?

- Sí, orgullosamente por primera vez.

¿Has escuchado hablar de la Fiesta, del Pueblo Santiago Vázquez?

- Sí, es uno de los festivales más importantes y grandes que existen en Uruguay.

¿Qué expectativa te crea?

Muchas, una de las cosas que me pasa con el Oeste, éste Oeste, es una zona eternamente postergada, aún postergada en mi propia cabeza. Uno siempre tiene el prejuicio, el concepto de que la belleza geográfica de la zona costera del Uruguay está del lado Este, y es un error enorme, porque es hermoso el Este por supuesto, pero el Oeste tiene un encanto distinto e impresionante; el que he aprendido a apreciar en su real dimensión. Hace unos 20 años que voy todos los años al campamento Artigas. Eso es un poquito más lejos, pero recrea muy bien, la típica franja costera del Oeste uruguayo.

Estoy absolutamente enamorado de esta parte del río.

¿Qué van a escuchar los asistentes a la Fiesta del Río y la Convivencia?

- Un cantor, su guitarra y la historia que lo precede. Porque para llegar acá, a que me convocara a la Fiesta del Río, tuve que hacer un larguísimo recorrido, de décadas, porque el festival, dicen que tiene 40 años y yo dentro de un par de años cumplo 40 años de cantor.

¿Tantos? ¿Pero cuántos años tienes?

Sí tantos, tengo 50 años de edad.

O sea que empezaste siendo casi un niño...

-Sí comencé a cantar a los 12 años.

En los últimos tiempos tu canto se ha visto potenciado. Hay mucho público que te siguen a todos lados y muchos pequeños se fascinan con tus canciones. ¿Sos consciente de lo que provocas, verdad?

- Yo estoy fascinado con ellos, porque empezamos a encontrar esa simbiosis que encuentra el artista con su público, construyó una relación que se hace con el tiempo, día a día.

¿No es fácil llegar a la cima, cuando de expresiones artísticas se trata en nuestro país?

-Los artistas uruguayos, por lo general tienen como dos caminos para ser conocido. El camino que implica tener un gran capital, o una mega empresa que te apoya, que difunde y sale a militar tu música, a difundirla por todos lados y a imponerla a fuerza de capital; y después está el otro camino, el de hormiguita, laburando día a día, durante 40 años. Bueno… yo el primero nunca lo tuve, ni siquiera tuve la oportunidad, no es el que elegí; capaz que si la hubiera tenido, si un mega capital internacional me apoyara, tal vez lo hubiéramos hecho, pero no; sigo caminando solito, por los caminos del arte del Uruguay, los que me ha llevado orgullosamente, esta vez, a la Fiesta del Río.

Una de las cosas que más gusta a los uruguayos, es ver en artista que admiran, al hombre sencillo y humano.

Que no se la "crea", dejar que lo saluden, dar un autógrafo, una foto. ¿Sos consciente, que tu generas eso verdad?

-La mayor parte de estos 40 años que te digo, yo me bajaba del escenario y me tomaba el "Bondi", con los mismos fans que estaba en la platea. Uruguay tiene las características distintas con respecto a la relación del que se hace famoso, el que se hace conocido, del trabajo que empieza a tener relevancia.

Nos cruzamos con Jaime Ross por la calle, al mismo Pepe Guerra que estará con nosotros hoy acá, a Rada, todos los grandes artistas de este país, todos caminan tranquilos por la calle. Capaz que algunos le dice "vamos arriba", pero actúan de manera muy amable, el uruguayo es respetuoso, Ser famoso en Uruguay es muy distinto que ser famoso en Argentina o Brasil, o en otra parte del mundo, aquí es otra cosa.

Hablamos fuera de micrófono sobre ese atractivo que sienten los niños contigo, con tu música; esa sinergia con vos es increíble. ¿A qué piensa que se debe?

No sé, realmente no lo sé. Algún día me gustaría saber qué fue lo que motivó y sigue atrayendo a esa pequeña platea. Si este fenómeno se debe al primer disco "El gran pez", que entró mucho en los niños, y sigue entrando. Fíjate ahora, me estuvieron presentando a una señora, que su nieto de ocho años, Facundo Escudero, sabe todas las canciones, es fanático. Imagínate que el disco ya tiene como 10 años de editado, y sin embargo sigue girando, y sigue logrando este tipo de cosas con los más pequeños. Los niños te dan una devolución que no tiene intermediarios, no tiene pelotudeces, ni intereses, no tiene nada en el medio más que sus propios gustos. Si no le gusta, no te van a dar bola nunca, y si les gusta, van a ir en línea recta a lo que le interesa; esa devolución no tiene precio, sin duda, no tiene precio.

¿Hay proyectado algún disco? ¿En qué está trabajando?

- No vamos a hacer un disco, vamos a grabar varias canciones.

Los músicos ya casi no graban discos, graban canciones, porque el disco como objeto, como obra integral, como una totalidad, muy a mi pesar, dejó de existir, entonces sí, vamos a grabar no menos de cuatro canciones nuevas.

¿Qué esperas para tu futuro?

-Que mis hijos crezcan sanos y felices.