Un nuevo año se aproxima; y una vez más, no tenemos más que palabras de agradecimiento a nuestros lectores, clientes y amigos, sin los cuales este proyecto periodístico sería inviable.

Renovamos nuestros sueños y esperamos el 2017 con alegría y las ganas renovadas de seguir trabajando en este camino que nos hemos trazado, el de la comunicación seria, objetiva y responsable, confiados que la vida nos seguirá dando la energía capaz de generar el mejor producto, el que ustedes se merecen.

Seguiremos mostrando que el Oeste existe, se mueve y trabaja, en procura de una sociedad mejor, para lo cual la cultura y la información son pilares fundamentales y una herramienta imprescindible.

La culminación de un año y la llegada del nuevo, llama inevitablemente a balance y a la reflexión, tanto en lo personal, como lo laboral.

No podemos estar en vuestros sentimientos, ni en sus vidas a pesar que compartimos tantas cosas en común, y este maravilloso hilo que nos une, LA PRENSA DE LA ZONA OESTE, con el que mes a mes tratamos de hacerles llegar a su casa los hechos, historias y acontecimientos que ocurren por aquí, en este querido oeste montevideano. De una manera diferente sin que la inmediatez de los medios digitales nos abrume y nos invadan de noticias en breves palabras y no haya lugar para el análisis de una entrevista una nota o una opinión.

Han trascurrido 22 años desde aquel primer tímido e incierto ejemplar de periódico, que salió para quedarse y ha permanecido durante más de dos décadas.

El éxito de esta permanencia es por el apoyo brindado de nuestros clientes y lectores, sin ustedes no habría sueño posible.

Por el apoyo, el afecto y cariño, que a diario nos hacen llegar, por ese energía que sentimos de parte de ustedes cuándo la vida por momentos nos ha hecho flaquear, es que los tendremos muy presentes al levantar las copas para decir, Muy Feliz Año Nuevo, los mejores deseos para ustedes y sus afectos, aquí nos encontraremos nuevamente en el 2017.

 
 

Los hechos acaecidos en los últimos días, ante la severa adversidad del clima, que provocó la terrible tragedia en Dolores, ciudad que se vio devastada a consecuencia de un tornado, así como inundaciones en todo el país, nos llama a la reflexión en varios sentidos.

Lo primero, es darnos cuenta qué insignificante que somos ante la naturaleza. Tantas veces nos creemos el centro del mundo, lo que nos pasa a nosotros lo tomamos como algo terrible, magnificamos lo que a nuestro entender son problemas, nos preocupamos por lo que no poseemos, lo que nos falta, por el trabajo, por el dinero, por lo que dirán, por discusiones estériles y sin sentido: Buscamos la felicidad, (y no, nos damos cuenta muchas veces, que estar vivos y sanos, es la felicidad).

Siempre estamos corriendo en busca de algo mejor, en procura del futuro que soñamos, lamentándonos de un pasado que ya pasó, y postergamos nuestro tiempo presente, que es en definitiva, en el único en el que vivimos, lo pasado ya pasó y el futuro aún no llegó.

Pero cuando vemos estas tragedias como la que vivieron las familias de Dolores, bajamos la guardia, nos invade una profunda impotencia, tristeza, tomamos conciencia y nos preguntamos: ¿Para qué? Por qué no valoramos más nuestra vida, nuestras cosas cotidianas, las cosas que poseemos, que pueden ser pocas o muchas, pobres o más lujosas, pero que en definitiva son nuestras. Por qué no atesoramos más nuestros afectos, nuestros sentimientos más íntimos, esos que afloran hoy a flor de piel, cuando vemos cómo en un instante lo podemos perder todo, inclusive la vida.

Solidaridad

Por otro lado sin lugar a dudas también y por suerte, ante hechos tan dolorosos como éstos, la solidaridad de todo el pueblo se hace sentir. Y cada uno desde su lugar y desde donde puede y con las herramientas que tiene, intenta dar una mano al prójimo. Y esa cualidad es un don riquísimo que poseemos los uruguayos, y vaya si habrá que destacarlo y seguir cultivando, para no perderlo.

Miserias humanas

Lamentablemente en este tipo de eventos tan traumáticos y dolorosos, también hay gente que le saca provecho.

Entre consternación, impotencia y rabia veíamos a gente deambular por las calles de Dolores, algunos sólo con lo puesto, viendo como ya no tenían casa, viendo como lo habían perdido todo.

Sintiendo el dolor por las víctimas que perdieron su vida, compartiendo la angustia de las familias con heridos graves que intentan en un hospital luchar por su vida. Mientras la gente no salía de su asombro y no podían reparase del shock; otros seres humanos (si se los puede llamar así) saqueaban comercios y robaban lo poco que algunos vecinos les quedaba en sus casa. ¿Cómo puede alguien abstraerse de tanto dolor y cometer este tipo de delitos? Realmente no hay calificativo, por eso lo "miserias humanas" que se dice.

Desinformación

Un rol muy importante lo cumple los medios de comunicación, pero convengamos que hoy a través de las redes sociales también se comunica, y muchas veces mal.

Cualquier persona puede ser comunicador, el arte de comunicares es innato en los seres humanos, eso no implica que lo haga bien o mal, que sea bueno o malo, que sean profesionales o no. Y aquí debemos separar en dos. La vasta y por momentos agotadora información que se brindó especialmente sobre el tornado de Dolores.

Mientras en las redes sociales la gente con la mejor intensión a veces, y con morbo otras, replicaba cuanta cosa aparecía en internet, muchas de ellas que nada tenían que ver con lo sucedido en Uruguay, ni con el tornado en Dolores; por otro lado en los informativos de radio, televisión, prensa escrita y web, se informaba de esta tragedia en muchos casos en forma desmedida, midiendo rating, regocijándose del dolor ajeno , con mucha liviandad, sin medir las consecuencias sicológicas de los afectados, ni la del pueblo en general y obviando la verdadera información, la que importa, la objetiva, la veraz, la que de verdad contribuye. Triste ver cómo aparecieron, "todólogos" mucho de los cuales en vez de informar, desinforman. Lamentable ver cómo se puede hacer circo con el dolor ajeno.

Claro que creemos hay que hacer una verdadera critica también sobre el tema de la comunicación institucional y la privada, especialmente en momentos de emergencia; pero estamos seguros, que de ninguna manera, es éste el momento de cuestionamientos. Por estos días es necesario informar responsable y objetivamente , quién piense que no están a la altura de las circunstancias, debería abstenerse de comunicar en estos momentos de caos colectivo, en que la población necesita más que nunca, serenidad, seriedad y profesionalismo a la hora de estar informados.

Sin duda el tema comunicación es vasto y complejo, por eso hoy más que nunca aplica la famosa frase de Minguito, "mira que como te hago un monolito, te hago un buraco así…"

Leña del árbol caído

Un protagonismo no menor adquirió por estos días aquellos que sólo se dedican, "hacer leña del árbol caído" o a cuestionar y criticar acciones, con una liviandad que asusta. Es doloroso ver como algunas personas priorizan sacar rédito o politizar esta situación en momentos tan duros y en donde la gente se encuentra tan vulnerable.

Y esto ya escapa a un tema de cuestionamiento a las acciones que viene llevando a cabo el gobierno. Si se pudo pronosticar a tiempo el tornado o no. Sí existen equipos adecuados, si estamos preparados, si la burocracia, si el cambio climático etc. etc. Esto no es un tema político, lo que ocurrió le pasó al país, a la larga o la corta, sin duda nos afectará a todos.

Es por eso, es que debemos estar todos juntos, codo a codo, poniendo pienso y también manos que trabajen. No es desde la crítica que vamos a contribuir, sino desde el aporte sano, solidario y desinteresado.

Hoy más que nunca lo que se necesita es la unión de todos los uruguayos para salir de esta difícil situación y sólo la unión sincera y desinteresada hará la fuerza.

 
 
 

Triste muy triste tener que ser recurrente y hablar de algo que es moneda corriente, que se ha vuelto casi una costumbre, la violencia en mi querido país.

En qué momento dejamos de ser aquel Uruguay de puertas abiertas, de ventanas sin rejas, de mates en la vereda, de caminatas por la noche, de caminar sin miedo; cuándo fue que todo eso cambió.

Cuándo nos convertimos en este país de gente que tiene miedo de andar sola por la calle, que vive encerrada, que no sale con dinero, ni valores por miedo a ser robado. Cuándo dejamos de sentirnos seguros dentro de un Banco, un comercio, transitando por la vereda, en la parada del ómnibus o en auto.

Cuándo nuestros campos se convirtieron en tierra de nadie y el robo y abigeato es cosa de todos los días.

Por qué nos da miedo si vemos a una barrita de jóvenes de gorro caminando cerca de nosotros o rodeando el auto. Y no me vengan con que uno estigmatiza.

Cómo llegamos a suspender fiestas populares como corsos, llamadas, partidos de fútbol por hechos de violencia.

Quién puede encontrar la explicación que haya barrios rojos y que no puedan entra ni siquiera los médicos.

Lejos quedó aquello de que, sólo los policías tenían armas.

Cuál fue el día en que las mujeres asesinadas pasaron a ser un número,- "en lo que va del año tantas… Mujeres han muerto víctima de violencia doméstica"

Cómo resignarnos a escuchar que tantas muertes son tema entre bandas.

Qué lejos parece estar aquellos días en que decíamos, "Qué terrible lo que pasa en México o en Colombia, en Venezuela". Y por favor no quiero pensar que ésto es la globalización, ni quiero escuchar cuando dicen ésto está pasando en toda Latinoamérica, nosotros no somos la excepción.

No señores gobernantes, me niego rotundamente a eso. No me conformo en pensar que porque a los demás les pasa, tenemos que aceptar que la violencia se instale entre nosotros.

Somos un pequeño país de tres millones y poco de habitantes, en un área geográfica muy reducida, cuesta creer que unos pocos puedan amedrentar a tanta gente, somos pocos y como dice el comercial, "acá nos conocemos todos" si no es directa, indirectamente todos de alguna forma se entrelazan cosa que debería hacer más sencilla la tarea de los controles.

Los hechos acaecidos en los últimos tiempos hablan por sí solos, cada vez son más salvajes, más terribles y hasta parecen de ficción. Ellos hablan a las claras de la grave situación que nuestro país atraviesa, en tema de inseguridad.

Es muy triste ver el miedo de la gente.

No sólo quejas, hay que

procurar soluciones

Somos profundamente demócratas y admiramos nuestra forma de estado, con sus tres poderes independiente, el Ejecutivo, Legislativo y Judicial.

Como decimos siempre, no somos idóneos en jurisprudencia, no somos gobernantes y tampoco brillantes, pero desde nuestro modesto lugar de ciudadano, se nos ocurren que hay que cambiar algunas cosas para que los hechos delictivos que ocurren a diario no queden impune, para que los culpables no anden sueltos en las calles y se sientan intocables y con total libertad para volver a delinquir.

¿Qué cómo se cambia?

Se me ocurren algunas cosas.

La policía a veces dice que no tiene elemento para enviar a la justicia a personas que delinquen, y que si los envía por falta de prueba los sueltan.

También la ciudadanía reclama más garantías, pues se pide se denuncie cualquier hecho delictivo, pero cuando se concurre el ciudadano pierde tiempo y muchas veces, "salen antes el chorro que yo", esta frase es el común denominador de quienes van a realizar las denuncias.

Por su lado el Poder Judicial muchas veces no procesa por falta de pruebas o porque la ley ampara determinadas situaciones y en otros casos no están contempladas, (por ejemplo el robo de frutas y verduras, el que si es menor una bolsa o cajones, se considera de consumo personal y no es penado. Lo que la ley no dice es que el constante de robo "hormiga" día tras día, es al mes un robo muy grande y que sin duda se utiliza para fines de lucro) lo concreto es, que el "reo" queda libre. Esto es uno de los cientos de ejemplos de que las leyes están obsoletas.

¿Qué hacer entonces?

Pues señores, por lo pronto actualizar la constitución que ha quedado totalmente vetusta y legislar con cordura y sin temores de paga precios politicos muy alto. Darle los elementos necesarios para que la justicia pueda actuar en consecuencia.

Y por otra parte, no menos importante, controlar que la policía actúe en consecuencia, que la justicia cumpla con la ley, el ejecutivo tome acciones que permitan desentramar esta grave situación; entre otras formas apuntando también a las nuevas generaciones, a la enseñanza, a la familia, como forma de volver en unos años (ya que ésto es un trabajo a largo plazo) a tener valores. En ésto también cumple un rol fundamental la familia y la ciudadanía toda.

La mejor enseñanza es la que brindan los padres y nuestros mayores.

Pero en definitiva cuando hablamos de tomar medidas "NADIE LE PONE EL CASCABEL AL GATO" porque no se logra encontrar el equilibrio para conformar a las tres partes, el que hace las leyes, el que las ejecuta y la ciudadanía que tienen visiones bien desoncontradas; pero luego reclama justicia.

Sin duda de no haber una pronta intervención del estado y la ciudadanía en su conjunto, la violencia será más cada día.

 
 
 

Nuevamente se acerca fin de año y con él, inevitablemente el tiempo de la reflexión.

No me queda claro por qué sucede ésto, aunque supongo que como todo cierre, es cuestión de pasar raya, sumar lo que hay en el haber, ver lo que queda en el debe y evaluar el saldo.

Nos vamos poniendo viejos y la manera de ver las cosas también van cambiando, hoy, ya no nos desespera saber que no hemos podido lograr tal o cual cosa. Las cosas materiales pasan a un segundo plano y no son el centro de nuestra existencia. Las cosas sin importancia pueden seguir esperando. Valoramos más la vida, la salud, el sentirnos bien, nuestros afectos. Procuramos no correr detrás de lo insignificante y sí, detrás de un proyecto, detrás de los sueños, mirando para adelante, que es donde en definitiva está la vida. Apreciamos el presente, el aquí y el ahora, porque el futuro es siempre incierto y el pasado ya pasó.

No queremos caer en la simpleza de decir que este año fue bueno, malo o regular, todos de una manera u otra hemos pasado por buenos momentos y otros difíciles, pero así es el camino de la vida, con altos, bajos y llanuras.

Por eso, hoy queremos recordar con alegría aquellos que ya no están con nosotros,  con la satisfacción de que marcaron nuestras vidas dejando lo mejor en ella, brindar por los afectos que nos hacen tanto bien, por los amigos que siempre están, festejar con la firme convicción que lo mejor está por venir y celebrar la vida. A todos queridos amigos, nuestros mayores deseos de felicidad para el Año Nuevo y que el mismo nos encuentre juntos, como hasta ahora, transitando este hermoso camino que nos une, la comunicación.

Feliz 2016!!!

 

Sin duda el tema de la difusión es una gran carencia que tiene el estado, la Intendencia y los Municipios. No existe una gran difusión y la que se brinda, es escasa o no contempla los tiempos suficientes para poder informar, a veces pasan comunicado para promover actividades, con uno o dos días de antelación. Además, se promueven algunos eventos puntuales, no todos.

Sin embargo, en ocasiones se pautan anuncios y avisos en los llamados, "grandes medios de comunicación" lo que demanda una erogación de las arcas del estado muy importante; los que no siempre tiene una llegada directa con la población a la que se desea acceder.

Por el contrario aquellos medios que no cobramos por difundir las actividades, ni los eventos culturales, deportivos, ni los seguimientos de obras, ni la promoción de eventos públicos o sociales, no somos equitativamente informados; ni siquiera contemplando que la promoción es gratuita.

La información no llega en tiempo y forma para difusión e invitar a participar a la población, que es en definitiva a quienes se pretende beneficiar. Lo que trae aparejado, como es lógico, la poca o nula participación de los vecinos y un desgaste inútil en cosas que bien podrías ser aprovechadas, ya que son gratuitas.

Una verdadera pena, ya que miles de litros de tinta corren imprimiendo folletos, y material, que muchas veces no llega a destino o cuando lo hace, es tarde. Sumado a la erogación que significa montar distintos eventos y espectáculos.

Si bien éste no es un fenómeno nuevo; la nula participación de vecinos en el evento denominando: "Contra la violencia hacia las mujeres" realizado días pasados en la centralidad de Paso de la Arena, nos motivó a realizar esta reflexión, que como dije anteriormente, es compartida además por muchos vecinos, que así lo expresaron.

Como toda crítica que hacemos, es constructiva y pretende hacerse eco de la opinión de muchos, que no tiene un medio que llega directamente a las autoridades, para expresarse.

Desde estas páginas y como desde hace 21 años, seguiremos informando con objetividad, seriedad y dedicación, siempre en el entendido que este medio de comunicación, LA PRENSA DE LA ZONA OESTE, nació para ser el vínculo entre los vecinos y las instituciones. Seguiremos procurando como hasta ahora, buscar, investigar, indagar, y proveernos de la información, teniendo como nuestros mejores aliados, los vecinos.

Myriam Villasante - Directora

Las mujeres y hombres maduros de ahora hemos llegado a una edad maravillosa en la que emprendemos el camino del desaprendizaje.

Fuimos criados con la creencia de que debíamos ser los mejores en todo: mejores estudiantes, mejores esposas, mejores esposos, mejores profesionales, mejores madres y padres, etc.

Fuimos educados con la creencia de que TODO es pecado.

Ha llegado la hora del desaprendizaje o lo que mi hija llama graciosamente, el importaculismo. ("Todo me importa un culo"). Ha llegado la hora de decir NO en muchas ocasiones, de mandar al carajo los compromisos y las obligaciones.

Pasó la hora de las responsabilidades desvelantes.

Ahora nos gusta estar solos, disfrutar buenas conversaciones con gente que no nos insulta y que cree lo mismo que nosotros o que no le importa que opinemos diferente.

Es la hora de hablar de todo sin necesidad de sostenerlo como medio de defensa.

Es hora de ver películas, de estar en una casa durante la semana, de leer, de escuchar, de sonreír y de burlarse de la mayoría de los mortales que viven pendientes de las cosa que no tienen importancia.

Nosotros ya demostramos que las responsabilidades fueron bien atendidas por nosotros, que hicimos las cosas lo mejor posible, que dejamos huellas, que somos buenas personas.

Lo que nos queda de vida es para nosotros, para disfrutar, para cumplir el mandamiento divino de amarnos a nosotros mismos.

Por eso vamos a hacer lo que nos da la gana. Viajar al máximo, tomando café con amigas y amigos, conversando con todo el que nos encontremos.

Ya pasó la época de los roles. Lo que fuimos, fuimos; ahora somos para nosotros mismos, sin tener que rendir cuentas a nadie.

Los demás seguirán su camino de responsabilidades y de afanes, de preocupaciones y nerviosismos. Nosotros ahora, estamos por encima del bien y del mal.

Vamos a museos, asistimos a conferencias y si no nos gusta nos salimos sin que nos importe, redescubrimos al Quijote y a Fernando González.

Ahora asistimos con mayor frecuencia a entierros y nos damos cuenta de que se aproxima el nuestro, pero estamos preparados, pues al fin y al cabo vivir es mortal.

La vida es para nosotros una profunda experiencia interior, lejos de mitos, ritos, limosnas y pecados sin fin.

Es la hora de empezar a relajarnos y de conversar largas horas con uno mismo, que es el único que permanece siempre, ahora y después de que abandonemos la nave del cuerpo.

Nos rodean pocos seres a quienes amamos profundamente y que seguirán viviendo sus propias experiencias, estemos nosotros o no.

Mandaremos para donde sabemos, a la gente que nos molesta, la tóxica.

Quienes nos buscan sin egoísmos van a encontrar una sonrisa, una mirada tierna y comprensiva, un consejo acertado o no, afecto.

Somos, ahora sí, libres de ataduras, de prejuicios, de creencias. Somos libres si no le tememos ni a la vida ni a la muerte.

"No estás deprimido, estás distraído de la vida que puebla.

Distraído de la vida que te rodea" (Facundo Cabral)

 

Montevideo está triste, mi país está gris

 

Pareciera que una inmensa nube gris, se ha posado sobre nuestro querido paisisto en los últimos tiempos. Es raro, pero la sensación que siento no es diferente, a la mucha de las personas con las que a diario hablo.

Es el aire, en el ambiente, se respira una sensación de insatisfacción, de duda, de temor, de inseguridad; y todo esto tiene que ver con muchas cosas. La variante en la economía, la inestabilidad laboral en algunas empresas, como es el caso del Diario La República, en el cual sus empleados cobran el sueldo en vales en algunos casos de $ 1.000; se ha producido el cierre de la empresa pesquera Fripur, quien dejó casi mil empleados sin fuente laboral; la empresa automotriz Chery, cerró y en este caso fueron 360 los desempleados; también la construcción ha visto perder miles puestos de trabajo.

La prórroga de pagos en algunas Intendencias, como Montevideo y Salto. Por otro lado la suba del dólar preocupa e inquieta a muchas personas que mantiene deudas en esa moneda, y empresarios que ven desvanecidos sus exportaciones, dado el enfriamiento de la demanda internacional y cómo consecuencia eso implica rebajas en la demanda de empleo y desafíos a resolver.

Pero la economía no es lo único que hace ver un clima enrarecido.

Los constantes reclamos de los trabajadores y los problemas que hoy enfrenta la Central Sindical –más dividida que nunca- con temas presentados ante la justicia, como el reciente caso de su vice presidente, "Joselo" López, quien fue llevado ante la justicia por el video que muestra las irregularidad cometidas en el hogar Ceprili de Inau, o el tema de corrupción en la cooperativas de viviendas del PIT-CNT.

Por otro lado, y no menor, la inseguridad que vive la población, tanto en el aspecto de la violencia generalizada, como en hechos delictivos propiamente dichos. Por qué, violencia no es sólo un asesinato, un robo, algunos de los cuales superan cualquier ficción, por lo macabro o rebuscado del mismo. Aunque esto indigne y cale más hondo en el colectivo de la población, no es la única violencia a la que estamos expuestos a diario. Violencia es la que sufre una mujer, que tiene que soportar una relación que ya no quiere más, pero de la cual no puede salir; violencia es la que sufre un adulto mayor o un niño, cuando los ridiculizan, los obligan hacer cosas que no quieren o simplemente los maltratan. Violencia en el tránsito, en el ómnibus, en el trabajo etc. etc.

La política y el estado todo, ya es motivo de indiferencia por la mayoría de una población, que siempre se ha caracterizado por ser politizada. Por un lado la oposición se encuentra en plena campaña electoral –la misma es de aquí a cinco años- y poniendo todo en cuestionamiento; por otro lado el oficialismo remando con una situación difícil en el país y mucho más, en la interna de su propio partido.

Cómo si todo esto, fuera poco el invierno hace lo suyo y en los últimos días no ha dado tregua, las intensas lluvias han provocado serias inundaciones en varios departamentos del país, lo que trae aparejado a miles de personas evacuadas, con todo lo que ello conlleva.

Todo esto, sumado a que el invierno suele ponernos melancólico y un tanto negativos realmente nos propone un panorama nada alentador.

Me encuentro caminando, deambulando por las calles de la ciudad y la veo triste, solitaria, fea. Son las diez de la noche y la avenida está desolada, cada tanto algún transeúnte pasa raudo hacia la parada, donde aguarda por varios minutos, hasta que llega el ómnibus que lo conduce a su hogar. La gente no habla, no se mira, cada uno va conectado a su auricular, el que al mismo tiempo lo lleva a su celular. Cada uno en su mundo, ignora el paisaje que lo separa del trabajo a su casa. Rostros perdidos, distraídos, melancólicos.

¿En qué momento dejamos de ser seres sociables, amables, alegres?

¿Cuándo dejamos de saludar, de sonreír, de agradecer, pedir disculpas, de decir buen día?

¿En qué momento comenzamos a enviar las invitaciones para los cumpleaños por whatsApp. Cuándo fue que preferimos saludar los aniversarios por facebook o decidimos poner nuestro estado de ánimo o hacer catarsis de nuestros problemas, por internet. Cómo fue que nos transformamos en seres apáticos y preferimos hablar por teléfono con los amigos en vez de sentarnos a tomar un café o compartir un mate?

Sin duda que no renegamos de la tecnología y enhorabuena los avances y el progreso de la humanidad, siempre y cuando, el mismo no nos pase por encima y reduzca a seres precisamente deshumanizados, indiferentes.

Nada absolutamente nada, suple y se compara con un abrazo, el qué, claro está, no se puede dar a distancia.

En esa línea también, es que somos férreos defensores de la lectura en papel, porque la vida no es solo la inmediatez con que la que se vive hoy, sino que necesitamos un minuto de reflexión y de pensamiento.

 
 

 El hombre no posee el poder de crear vida. No posee tampoco, por consiguiente, el derecho a destruirla.

(Mahatma Gandhi)

Algo habrá que hacer...

Una nueva víctima, de las tantas que a diario se cobra el tránsito. Y la pregunta de todos es la misma, ¿hasta cuándo debemos de soportar este flagelo?, Flagelo que es la mayor causa de muerte en nuestro país. Qué deja además miles personas con serias secuelas, personas discapacitadas, familias destrozadas y que además le reportan al sistema de salud, un gasto diario desorbitante, en pacientes, que perfectamente podrían evitarse. Está no es la primera muerte que ocurre como consecuencia de accidentes de tránsito en nuestra zona, -en los dos últimos meses se han cobrado varias vidas-. Los vecinos han hecho decenas de denuncias ante el CCZ 18, por las constantes “picadas” de motos por Camino Cibils, en Tomkinson y otras arterias de la zona. También reclaman por exceso de velocidad, motos y vehículos sin luces, motociclistas sin casco y con niños, muchas veces más de un pequeño arriba de una moto, a toda velocidad y sin casco, por supuesto, el ensordecedor ruido de los caños de escapes libres, menores de edad manejando motos y muchas infracciones más, (cuando la reglamentación municipal en cuanto a todas estas faltas, es muy clara en que son pasibles de sanciones). Duele, cómo duele, ver heridos a diario, víctimas fatales de tránsito, jóvenes, literalmente “tirados en una zanja, yaciendo sin vida”; cómo ocurrió hace unos pocos días. Una inexplicable sensación de dolor, impotencia, rabia, que con el tiempo nos endurece el alma, y lo vemos con indiferencia, cómo si eso sólo pudiera ocurrirle a los demás, sin pensar que mañana puede ser un hijo, un padre, un familiar, un amigo o nosotros mismos. No somos eruditos en el tema, pero modestamente creemos que no hay que serlo para darse cuenta que algo tendremos que hacer entre todos; entre las autoridades competentes y quienes manejamos, para prevenir, para evitar más accidentes, más heridos y lo que es irreparable, la muerte. Recuerde cuídese, y cuide a los demás. En ésta jungla de cemento, nadie está libre.

Myriam Villasante

Al final, lo que importa no son los años de vida,

sino la vida de los años.

(Abraham Lincoln)

“Pepe” un Presidente que no pasará

inadvertido en la historia del Uruguay


Conocer a un presidente de la república, siempre es anhelo para la mayoría de la población mundial. En Uruguay sin embargo, es tan común especialmente en los últimos años encontrarnos con el primer mandatario en alguna reunión, inauguración, o en la calle. En este último período, con el Presidente Mujica, conocido en todo el mundo como el presidente del pueblo, el presidente más pobre del mundo, el más austero, entre otros tantos calificativos, ha sido mucho más sencillo aún. Principalmente para quienes vivimos en su barrio, para los vecinos del Oeste montevideano. Desde que asumió su banca cómo senador, y posteriormente como primer jefe de estado, Mujica, no cambió sus costumbres, su modo de ser, de vestir, y ni siquiera el lugar en dónde hacer las compras habituales y tomarse un vinito a la pasada.
Siendo Senador de la República, solía ir en la moto al Palacio de las Leyes; una de las anécdota más "jugosas" es que en su "primer día de trabajo" (cómo él lo define) llegó al estacionamiento, aparcó su moto, mientras un policía se le acercó y le dijo: "señor, aquí no puede estacionar. ¿Se va a quedar mucho rato?" a lo que Mujica respondió "Y si me dejan, cinco años". Obviamente qué, ese agente policial no olvidará jamás, que casi le prohíbe estacionar al senador más votado del país y quién luego sería el Presidente de la República.
 Tampoco pudieron sus guardaespaldas, controlarlo, cuándo los domingos se subía a su volkswagen azul e iba junto a sus dos grandes amores, Lucía su esposa y Manuela su perra que desde hace 18 años lo acompaña a todos lados. Rumbea para la esquina de Paso de la Arena, estaciona en la explanada de Luis Batlle Berres y Tomkinson y mientras Lucía entra a "Don Moretto" a elegir la pasta para ese fin de semana, el cruza la avenida y va al kiosco "del Ruso" a comprar el diario. Antes de ir "a las casas", para en la estación de servicio, carga combustible, se compra una cajita de cigarros y regresa saludando a todo el qué, a su paso, grita: "chau Pepe", con un simple "buenooo" y un gesto en su mano a modo de saludo. Es común verlo además, en la ferretería Kroser, comprando alguna herramienta o pieza para sus tractores y pasar antes de llegar a "su rancho" por la carnicería "de Roberto del El Cimarrón" en camino O'Higgins. Por supuesto también es común verlo comer en el Bar de Vida, debajo del Viaducto, o en algún "pequeño boliche" en cualquier parte del país. Al comienzo de su gobierno, la seguridad, literalmente, no podía con él; le decían "Presidente, no puede ir sólo a Paso de la Arena, ni salir a la carnicería, ni a caminar; es por un tema de seguridad". Ante esto "El Pepe", aquel que vendió y cultivo flores, el feriante de Paso de la Arena, el hoy Presidente de la República, respondía: "Nadie me va acompañar andar en mi barrio, yo acá no preciso custodia; ¿para qué? Si tengo a mis vecinos, nadie mejor que ellos me cuidarán, yo puedo caminar tranquilo; aquí me críe, aquí vivo y aquí moriré, con la tranquilidad de estar entre mi gente". Hoy a pocos días de dejar su cargo como primer mandatario, queremos recordar al vecino, al a veces cuestionado por su forma de ser, vestir o decir las cosas, pero al que nadie puede catalogar de no haber cumplido un mandato con la austeridad que siempre pregonó. Se podrá o no compartir su manera de pensar, o ver la política y filosofía de vida, pero no cuestionar su coherencia. Nos permitimos estás líneas antes de que abandone la presidencia, pues quienes nos conocen saben que no hacemos políticas en nuestro periódico, pero estamos asistiendo a momentos trascendente en la vida de nuestro país y que pasaran a la historia. Fuimos testigos y tuvimos la satisfacción a través de nuestra profesión y por las cercanías de vecindad, de estar muy cerca y poder dialogar, discutir, aprender y ver desde adentro la vida y el trabajo de uno de los Presidentes del Uruguay, que sin duda no pasará inadvertido en la historia de este pequeño país ejemplo en muchos aspecto, para el resto del mundo.


“Nuestra recompensa se encuentra en el

esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total

es una victoria completa. (Mahatma Gandhi)

 

Continúan los reconocimientos

 

A cinco meses de haber cumplido nuestro vigésimo aniversario, aún nuestros avisadores, lectores y amigos nos sigue "mimando". A todos los que nos continúan enviando sus felicitaciones y cariño, nuestro mayor agradecimiento. No podemos dejar de mencionar y agradecer públicamente los últimos obsequios recibidos; la plaqueta de Panadería Paso de la Arena, el hermoso mate con la inscripción de "LA PRENSA" y bombilla grabados con las fecha 1994 - 2014, de parte de Red Market Los Bulevares y a nuestro fiel lector que siempre nos mantiene informados de aconteci mientos relevantes de la zona, Enrique Gudynas, por los ricos bombones. También debemos agradecer al Club Rotary Paso de la Arena, quién nos entregó una medalla en reconocimiento a nuestra participación y cobertura en la 2da. Cata de Vinos. Atodos los amigos de la gran familia de LAPRENSA DE LA ZONA OESTE, nuevamente gracias por tantas muestras de cariño y el reconocimiento, para con nuestro trabajo. Trabajo que, como desde hace 20 años hacemos con la mayor seriedad y responsabilidad, sin descuidar lo que a nuestro entender es la parte medular para acontecique el producto final - el periódico- salga bien, el profesionalismo. Por eso mes a mes, volcamos en cada edición de LA PRENSA, todo nuestro amor, en una labor tan seria, comprometida y gratificante, como la comunicación. Seguiremos realizando nuestro mayor esfuerzo, para estar a la altura de los requerimientos y las expectativas de nuestros lectores. A todos nuevamente, gracias!

 

Myriam Villasante

Directora

 

A José Piñeyro


¡Gracias maestro por todo lo que me enseñaste!

¡Qué orgulloso hubieses estado!

Sí, que orgulloso te hubieses sentido de ver a tanta gente que te quería y aún te quiere, reunirse para rendirte homenaje. No porque fueras egocéntrico, todo lo contrario, (tenías bajo perfil, a pesar de las miles y miles de buenas acciones que realizaste en tu fructífera vida) te hubieses sentido muy orgulloso porque tenías la firme convicción, que había que ser agradecido y reconocer la labor de quienes se brindan a la comunidad. Pero además, porque ver reunidos a tantos queridos amigos que se acercaron para descubrir una placa en tu nombre, que habla de tu don innato de maestro, profesor y buena gente, te hubiera emocionado mucho. Sin lugar a dudas, tú fuiste un gran educador, formador de personas, dejando muchas veces relegada tu vida personal, en beneficio de tus queridos alumnos. Mi maestro, como solía decirte. Imposible no recordarte de túnica blanca, impecable, parado frente a la puerta de entrada de nuestra querida Escuela 150. Cierro los ojos y parece escuchar tu fuerte y potente voz, en mi clase de sexto año, dando lecciones no sólo de matemáticas, geografía, historia, sino también de vida. Lecciones que no olvidé, ni lo haré nunca, como la que me diste el día que me crucé delante del ómnibus (cuando por supuesto aún no existía la cebra). Cumpliste la tarea de vigilancia en la parada a la entrada, (como era habitual en esa época) y cuando ingresamos al salón de clase me pediste me pusiera de pie y frente a todos mis compañeros, me dijiste, "¡No vuelvas hacerlo más! No se te olvide nunca, que más vale perder un minuto en la vida, que la vida en un minuto". Les aseguro, que además de la vergüenza que pasé, no la olvidé jamás esa lección. Así eras vos, querido maestro, tan protector, solidario, comprensivo, diste tanto de ti, que este homenaje de la Junta Departamental de Montevideo, no hace más que hacer justicia. El destino quiso que luego de terminar el ciclo escolar nos mantuviéramos unidos; fue así que años más tarde, a través del trabajo, primero vinculados al deporte y siendo tú dirigente de la Divisional "B", en la cual ocupaste el cargo secretario y RRPP durante muchos años; y tiempo después el vínculo fue aún más fluído en el relacionamiento cotidiano que siempre mantuvo LA PRENSA DE LA ZONAOESTE, con el Club de Leones Paso de la Arena, del que eras directivo y fundador. También estuviste cerca de mi familia, cuando pasamos momentos muy difíciles en los cuales no sólo se necesitó contención, sino elementos de rehabilitación, los que fueron gestionados por "el maestro" y que los Leones prestaron durante tanto tiempo. Los lazos afectivos con mi querido maestro fueron muy fuertes, es por eso que lo llevamos en nuestro corazón; y lo seguimos recordando como ayer, en reuniones con sus queridos compañeros Leones, militando por el Partido Nacional, en la Asociación Uruguaya de Fútbol, en su último cumpleaños, feliz soplando las 75 velitas, tantas imágenes de cosas compartidas. Pero me quiero quedar con uno de los mejores y más conmovedores, recuerdos, del maestro despidiéndonos al salir de sexto año y también el maestro en la dirección, siendo entrevistado por su alumna, con motivo de celebrarse los 100 años de historia de la Escuela Paso de la Arena. ¡Qué orgullo sentí! y que orgulloso sé que estabas de mí, pues lo repetías cada vez que podías. Gracias maestro, por todo lo que me diste y enseñaste.

Infinitas muestras de cariño

Celebramos los 20

años de LA PRENSA

El pasado sábado 5 de julio, se realizó la celebración del 20 Aniversario de LA PRENSA DE LA ZONA OESTE.

Más de trescientas personas, disfrutaron de las hermosa instalaciones de Granja San Francisco y celebraron junto al staff del periódico, tan trascendente acontecimiento.

Difícil expresar con palabras la emoción vivida, sentir el sincero apoyo y afecto de avisadores, instituciones y amigos, realmente es una caricia para el alma, y una responsabilidad que nos obliga a redoblar los esfuerzos y a continuar trabajando y creciendo, por, y para ustedes.

La oportunidad fue propicia además, para homenajear a 18 avisadores, que en forma ininterrumpida, hace 20 años apoyan y han contribuido a hacer posible, los que comenzó siendo un proyecto y se convirtió en una hermosa realidad: la comunicación e información con los habitantes de Oeste y Noroeste de Montevideo.

A todos, mil gracias, por todas las muestras de cariño que nos han hecho llegar durante todos estos días.

Cómo decíamos en nuestro discurso, no ha sido nada fácil llegar hasta acá, no es tarea sencilla la comunicación cuando se hace responsablemente, se realiza a conciencia, sabiendo que muchas veces podemos pasar a ser formadores de opinión, eso obliga a cualquier periodista, a informar de manera ecuánime y lo más objetiva posible.

Veinte años nos separan de aquel junio de 1994, en que salimos tímidamente a la calle con el primer ejemplar. Hemos recorrido un largo y sinuoso camino, que no siempre ha sido fácil, pero que nos ha hecho crecer en lo laboral y también en lo personal, lo que modestamente creemos se trasluce, mes a mes en cada diario que sacamos a la calle; intentando que el último siempre supere al anterior.

Estoy feliz de que hayan compartido la noche de la celebración del vigésimo aniversario, de que sean parte y se sientan realmente consustanciados con esta gran familia, que es LA PRENSA DE LA ZONA OESTE. Feliz que hayan disfrutado, bailado y dado tantas muestras de afecto y cariño, para el grupo que hacemos el periódico.

La idea fue agasajar a los avisadores por el invalorable y constante apoyo, sin ustedes y nuestros fieles  lectores, no hubiese sido posible llegar a estos veinte años.

A todos, simplemente, gracias!!!!!!!!!!!!!!!

 

¡20 años de LA PRENSA DE LA ZONA OESTE!

Si parece que fue ayer, cuando tímidamente salimos con un boceto, a explicar a los comerciantes que queríamos sacar un periódico. Parece que fue ayer, cuando comenzamos a extender las redes entre las instituciones y los vecinos, haciendo notas, narrando historia y queriendo ser - como ha sido siempre nuestra premisael nexo entre toda la comunidad. Mucho ha pasado a lo largo de estos años, grandes cambios y transformaciones ha sufrido nuestra zona y el país todo, hemos, en la medida de nuestras posibilidades, tratado de transmitir estas vivencias a nuestros lectores a lo largo de estos 2.400 meses que nos separan de aquel junio de 1994, en que este proyecto periodístico se concretó. Si hermoso es soñar, mucho más lo es, ver cristalizados los sueños. Cuántas cosas vividas, cuánta gente hemos encontrado en este largo camino que transitamos junto a ustedes, algunos siguen estando ahí, siendo nuestros fieles lectores desde el primer día, apoyando de distintas maneras nuestro trabajo. Otros que nos miraron con curiosidad, ¿De qué se trataba ésto? ¿Si íbamos a ser independientes, plurales y laicos, como dijimos? Otros especulando que no íbamos a durar mucho, sosteniendo que, "en esta zona nada dura, la gente no apoya", por suerte estos últimos se equivocaron y pudimos demostrarles, que no hay que ser tan pesimista en la vida, que cuando alguien quiere algo, y trabaja con ahínco, con profesionalismo, pero también con mucho amor por lo que hace, todo es posible. Y así fue, la gente los comerciantes, las organizaciones sociales, siempre confiaron y siguen confiando en nuestro trabajo. ¿Qué ha tenido altibajos? Sin duda, nada es lineal en la vida y lo que justamente la hace interesante, es encontrar cada día, un nuevo desafío que afrontar y que resolver.

El apoyo de todos ha sido fundamental para la permanencia

Durante estos veinte años, distintas personas han contribuído para que esta publicación estuviera mes tras mes, entre ustedes. Compañeros de tarea que nos acompañan, otros que estuvieron y fueron tomando otros caminos, encontrando nuevos rumbos, otra profesión u otro trabajo, pero que dejaron su granito de arena aquí. Centenares de avisadores que incursionaron en estas páginas, 23 de ellos que permanecen desde ese primer año en forma ininterrumpida con nosotros. Las instituciones y organizaciones sociales, que ven en nosotros el vínculo más cercano con la gente, para poder reflejar su trabajo. Y muy especialmente a nuestros lectores, sin ellos, nada hubiese sido posible, si no hay del otro lado quién nos lea, nos haga sentir que el trabajo da sus frutos y que estamos por el camino correcto; pues de eso se trata la comunicación, de que haya del otro lado un interlocutor válido, que recepcione, lo que se dice o quiere trasmitir. Ríos de tinta pueden correr, pero si lo que escribimos no le llega a la gente, no le llega, y eso no tiene vuelta atrás, inevitablemente lleva a un medio de comunicación, al fracaso. A lo largo de tantos años hemos cosechado, mucha gente amiga, algunos los hemos visto crecer laboralmente y también personalmente, compartimos sus alegrías, sus triunfos y sus penas, muchos de ellos me han hecho "el aguante" también a mí, en tiempos difíciles, hemos retroalimentado esta relación que nos hace crecer cada día más como personas. En tal sentido la vida ha sido muy generosa conmigo, me ha dado mucho más de lo que yo imaginaba y podía esperar, una de esas cosas, es justamente el diario. Suelo decir que, "cada mes es como parir un hijo", y así lo siento. Cada mes doy lo mejor de mí para que, LA PRENSA DE LA ZONAOESTE, "salga" bien. No siempre se logra, pero el esfuerzo está puesto, y mi mayor recompensa es recibir la aceptación o la crítica de los lectores, en el acuerdo o la desavenencia, porque eso significa que nos leen, que importa mucho lo que en estas páginas se dice, y esa es la mayor recompensa en nuestra profesión, "ladran Sancho, señal que cabalgamos". Llegar hasta aquí, celebrar nuestro vigésimo aniversario sabiendo que ha sido ininterrumpidamente, continuar recibiendo el apoyo de avisadores, de lectores, de la gente toda, es motivo de orgullo para nosotros y nos obliga a redoblar esfuerzos, lo que sin duda, ya comprometemos.

Gracias a ellos

Permítanme hacer público el agradecimiento a mis compañeros de tarea, a Mario Delgado Gérez, avezado periodista que ha sido reconocido por su labor, el mes pasado, en su pueblo natal de Durazno. A Sergio Pastorino, nuestro querido fotógrafo, al que la vida le jugó una mala pasada y se encuentra recuperando de una fuerte dolencia de salud. ARómulo Guerrini, el médico de Paso de la Arena, que un día descubrió su nueva vocación, la de comunicar, y en forma desinteresada, generosa, como siempre, nos da lo mejor de sí a través de sus Rescate de la Memoria. A Carmen Santos, otra de las compañeras que desinteresadamente pone tu sapiencia y dedicación, en beneficio del periódico. A Fernando Vega, el responsable de poner las noticias en la web y mantenernos al alcance de los lectores, de todo el mundo. Y dejo para lo último, a quién es mi "mano derecha", al querido, Marcelo Rodríguez Echenique, el diseñador gráfico, al amigo, el joven que un día hace 18 años llegó para quedarse. Hombre comprometido con LAPRENSADE LAZONAOESTE, pone en cada edición su impronta, y es capaz de defender el producto igual que yo. A todos y cada uno, de ellos mi mayor gratitud, su dedicación y generosidad permiten que mi trabajo sea mucho más fácil.

Hoy más que nunca, levantamos una copa imaginaria

y brindamos junto a todos ustedes,

que hacen posible esta hermosa realidad,

 la comunicación.

Myriam Villasante.

Violencia en el fútbol

un flagelo interminable

Tiempos irracionales en dónde cuenta discernir dónde están los límites entre lo correcto y lo incorrecto, tiempos sin escrúpulos, ni ética, sin paciencia, en dónde la violencia es cosa cotidiana, en la casa, el trabajo, el tránsito, la calle, un comercio y también en el deporte ha aumentado ese flagelo.

Qué triste y doloroso lo que digo, ¿pero acaso no es así?

La violencia en el fútbol, se ha convertido en casi una barbarie, incomprensible ver imágenes de esa magnitud, en lugar destinado al deporte y esparcimiento.

Y nos preguntamos hasta cuándo, seguiremos fomentando este tipo de actividades ante un público que arriesga su vida, por centenar de inadaptados que van a calmar su furia, pues lo que menos hacen es mirar el partido.

Horas dedicadas a este tema, que parece no tener fin, policías y civiles heridos en hospitales, recorriendo dependencias policiales y judiciales, procesados, pero hasta cuánto tanta barbarie.

Y hasta cuándo vamos a dedicarle tiempo y mucho dinero, en resolver un tema que parece no tener fin…. Cuántas horas se pagan de efectivos policiales para cubrir este tipo de encuentros, cuántas reuniones previas, cuánto dinero gastado en operativos de seguridad, en asistencia médica… basta ya!!! Sean cien, mil o los que fuera, si unos pocos logran crear todos los disturbios y destrozos que vimos a través de la televisación , y si los hechos se reiteran una y otra vez cómo viene sucediendo hace años, supongo que algo habrá que hacer.

El país no gira alrededor  al fútbol, y si hay que tomar medidas ejemplarizantes, habrá que tomarlas, pero sin que a nadie le tiemble la voz. Creemos que tomar acciones al respecto, no admite demora.

 

Tomar medidas ejemplarizantes

 

Es mucho el dinero que se mueve para abrir el estadio y jugar un partido, para que cada pocos meses, se gasten miles de dólares en restaurar los daños que las propias “Hinchadas” rompen. Creo que llegó la hora de tomar medias ejemplarizantes, si Inglaterra logró “parar” a los “hooligans”, cómo es posible que en este país de poco más de tres millones de habitantes y de un millón y medio en la capital, no se pueda identificar a los inadaptados de siempre, frenar este flagelo.

Si no se puede…. Habrá como dijo el presidente Mujica, que suspender el estadio y que no se juegue más.

Cómo se explica que ese mismo estadio Centenario oficie de escenario para grandes artistas nacionales e internacionales, de diferentes estilos de música y nunca suceda nada.

Sabemos que puede resultar odiosas nuestras palabras, y que  muchos dirán “vos por que no vas a las canchas”, y saben que no es así; que durante muchísimos años fui habitué a los campos deportivos, tanto el estadio Centenario, cómo canchas chicas, de la “A” la “B” y la “C”. pues así se categorizaban, y por supuesto que había disturbios a veces y graves; pero nunca vi un destrozo igual en las gradas como ahora y claro también, que las fuerzas policiales actuaban y vaya si lo hacía, pero la verdad, no se nos ocurría hacerles frente -sabíamos que seguro perdimos y mal-  

Obviamente no todo es blanco y negro, sino que por suerte hay matices y es de ellos que nos debemos de sostener si queremos llegar a buen puerto, en cualquiera de las cosas en las que emprendamos. Pero a mi modesto entender, de esta manera, así, en fútbol dejó de ser un espectáculo deportivo y ya no se puede, no se debería ir más (cómo una medida para dejar solos, a los pocos inadaptados que van a embarrar la cancha y descargar una agresividad incontrolable).

 

Las familias se alejaron de las canchas

Estos hechos que enlutan un deporte tan tradicional y querido en nuestro país, en donde el domingo era un clásico, comer rapidito los tallarines para ir a la cancha han dejado de ser un atractivo. Se ha vuelto una salida para un pequeño grupo de personas que aún se arriesgan a ir a pasar un mal rato. La familia prácticamente ya no concurre a los estadios deportivos, prefiere quedarse comiendo el asadito y verlo por TV.

Los que nunca faltan son los que van a provocar, a sacar su ira contra el tradicional adversario y porque no contra la guardia policial que los custodian.

Triste el panorama de  nuestro fútbol, pues tampoco queremos dejar de recordar que hace pocos meses varios jugadores fueron procesados sin prisión y obligados a realizar tareas comunitarias por disturbios en el campo de juego.

Y termino recordando que él fútbol, es un juego, un deporte; el que deberíamos llevarnos a disfrutar de una tarde o noche distendida, para luego juntarnos y comentar las jugas, en un ambiente fraterno de camaradería.

 

Muy difícil que en una familia, todos fuesen del  mismo equipo, sin embargo, más de alguna broma te tono subido no pasaba, las discusiones eran con cordura y todos esperábamos al próximo clásico para la revancha, que se jugada dentro del campo de juego.

Qué tiempos aquellos!!!

  

“Todos los días cometemos errores,

un sabio es el que aprende de ellos,

un necio el que no.” Jose Luis Marin

Preocupante comienzo de 2014

Cómo cuesta comenzar el año editorializando con tan malas noticias. Aumentó al doble la cifra de accidentes fatales con referencia

al año 2013, van casi 30.

Las víctimas de ahogados en este primer mes de 2014 fueron récord, lamentablemente ascienden a 15.

Asaltos violentos con varios fallecidos, 3 muertos en el último temporal, más víctimas de violencia familiar o discusiones entre vecinos y ni

que hablar la inconcebible violencia desatada dentro del campo de juego en el clásico entre los "dos grandes" en la "Copa Antel" y cuesta definirlos así. Muertes y más muertes, violencia desatada sin razón -porque nada, absolutamente nada justifica la violencia- que perfectamente se podrían haberse evitado.

Quienes nos conocen o nos leen asiduamente, saben que somos por naturaleza positivos, que hubiésemos preferido empezar, este primer editorial "pum para arriba!, pero no podemos tapar el sol con las manos, ni tampoco es nuestro estilo.

Lo que es, es, y no tiene vuelta atrás, ni explicación razonable, lo que sí deberían buscarse son soluciones más concretas, más eficaces, más

ejemplarizantes, que por lo menos amedrente a quienes van a cometer hechos violentos.

Impotencia, dolor y tristeza nos causa tener que escribir ésto, que no es nada más ni nada menos que lo que a diario sucede en nuestro querido país.

No por repetido deja de tener valor, no somos idóneos en la materia ni de violencia, ni de criminalidad; no somos gobernantes, ni legisladores, ni somos jueces, ni abogados, ni sicólogos, ni asesores, ni expertos en ninguna materia en la que podamos definir o sugerir algunas líneas de trabajo, somos simplemente comunicadores, simples ciudadanos con un poco de sentido común, y no hay que ser demasiados eruditos en la materia para sugerirles a los señores gobernantes (a los de todos los partidos políticos, que el pasado 23 de enero a muchos meses de la próxima elección nacional y departamental ya comenzaron la campaña electoral) que antes de promesas se pongan a trabajar en estos temas, con leyes más más ejemplarizantes.

Que el Poder Judicial con todo el respeto que nos merece, no mire para otro lado, y también revea si no hay leyes que ya han quedado más

que vetustas, que en nada se ajustan a los nuevos tiempos, que si bien cada juez está "solito" a la hora de dictar un fallo" estaría bueno que los criterios fueran medianamente comunes en todos los casos. Porque cuando de delitos se trata, créanme no hay ciudadanos de primera y de segunda, no hay ricos y pobres, no hay influyentes; sólo son personas que cometieron no un error,

DELITOS, y el delito se pena, sea quien sea el victimario.

De lo contrario, estimados magistrados, - y lo digo con el mayor de los respetos- vuestra prestigiosa institución que ha sido siempre orgullo y la gran bandera "De que en Uruguay se puede confiar en la justicia" se nos está debilitando y perdiendo credibilidad.

Estamos cansados de escuchar, "el gobierno no hace nada; les da a los chorros, mucha ayuda, y éstos vuelven a delinquir". "Hay que darles otra oportunidad a los jóvenes, ésto se arrastra de políticas anteriores". "démosles espacios de esparcimiento, lugares donde descargar la adrenalina, deportes", "apoyémoslos con centros educativos, démosles incentivos para que estudien,

boletos, dinero por preceptismo". Etc., etc.

Vamos a darles viviendas nuevas, con saneamiento, con todo, los servicios básicos, exoneraciones de algunos tributos, prestaciones de salud para toda la población en general. Genial, me parece bárbaro que todos tengamos los mismos derechos, durante muchos años eso es lo que aspiramos. Pero equilibremos la balanza.

Con todo respeto Sr, Presidente, y vecino; ¿dónde quedó aquello de?... "enseñemos a pescar y no a regalar el pescado"

Mientras tanto la población, la mayoría, la que produce y hace "mover" este país, sigue soportando más impuestos, más presiones tributarias. Sí estoy de acuerdo, "que pague más el que tiene más", pero no siempre es así y todos lo sabemos.

Un trabajador que gana medianamente bien, no es un potentado, un facultativo que trabaja en varios lados (con todo su derecho,

ya que si bien tiene que invertir en esta sociedad como se ha dicho, pues la facultad es pública y gratuita, les aseguro que sea gratuita, no significa que no implique gastos descomunales a lo largo de tantos años.

Lo sé por experiencia, no es fácil -bancar una carrera de ocho años, entre libros, fotocopias, instrumental, equipamiento, boletos, pues estos materiales indispensables, no son gratis. Sin embargo a los jóvenes que estudian (pues ahora parece que ser universitario es un delito).

Sea la facultad o especialización tecnológica que elijan, para ellos no hay exoneraciones.

Para los pequeños empresarios, que con mucho sacrificio sostienen este país, para ellos no hay concepciones, a pagar todos los impuestos

al día; y si pagas al día como corresponde, te jodes pues cuando vienen las amnistías quienes se favorecen son "los malos pagadores, que les rebajan a veces hasta la mitad de lo adeudado".

¿Estamos viviendo en el mundo del revés?

Me duele, y sé que a la mayoría de ustedes también le pasa lo mismo. Basta de violencia injustificada, ni una muerte más por accidentes de tránsito, ni una más por un demente que sostiene un arma y mata injustamente, basta de desigualdad, que no nos amedrenten unos pocos; siempre quisimos otra cosa para el país, JUSTICIA, pero para todos por igual.

Apesar de todo este saldo negativo, confiemos que este sea el año, que ilumine a nuestros gobernantes, que fortalezca nuestros corazones y

nos haga un poco más humanos.

Quiero terminar con algo positivo, y es la frase de Coelho, que dice:

 "Sólo una cosa convierte a un sueño en imposible, no intentarlo"

 

“La gran victoria que hoy parece fácil, fue el resultado de pequeñas victorias que pasaron desapercibidas”

                                                                                              Pablo Coelho

Uruguay fue elegido

como el mejor país del año

 Nuevamente estamos cerrando un ciclo. Cada año que culmina nos conmina a la reflexión y a usar la balanza, para sopesar lo positivo y negativo, para visualizar lo que el año que se va, nos deja.

A sido un año, en lo que a nuestro país refiere, de cambios significativos, los que quizás hoy no logremos ver con la claridad que los temas ameritan, pero sin lugar a dudas, pasarán a la historia por determinados sucesos que marcarán un antes y un después.

Hacemos referencia de algunas de las Leyes votadas en el presente año en el parlamento, y que luego fueron promulgadas por el Poder Ejecutivo. Ellas son: la Ley de Matrimonio Igualitario, la de Salud Sexual y Reproductiva y la de Control y Regulación de la Marihuana y sus Derivados.

Leyes con temas polémicos  y muy sentidos por un amplio espectro de la población, que derivó en fuertes debates tanto en el ámbito político, cómo social, y que posicionan a Uruguay, en el primero de un grupo reducido de países que admite, el casamiento de personas del mismo sexo.

En lo que refiere a la Ley de Control y Regulación de Marihuana, Uruguay marca un liderazgo y sienta precedentes, por ser el primer país en el mundo, en legalizar dicha droga. Referente a este tema mucho se ha dicho, a favor y en contra.

Si ésta ley estimulará más aún el consumo, si se está fomentando el mismo, etc. por otro lado están las voces que aseguran que de esta manera disminuirá el narcotráfico y se podrá controlar el consumo de la droga social.

Lo concreto, que sólo el tiempo podrá dar la razón a unos u otros, ya que al igual que en la legalización del alcohol, o en la del cigarro, cada país, cada individuo, ha optado por diferentes caminos, y en definitiva es la sociedad en general, la que ha venido luchando contra el flagelo de las drogas sociales; algo que abre brechas bien grandes entre unos y otros.

En el quehacer diario, el país ha venido sufriendo un deterioro de valores. Y no sólo hacemos referencia a los hechos delictivos y de violencia que en los últimos años se han ido incrementando, nos referimos también a la educación, a la familia, al quehacer diario.

Antagonismos que se le llaman.

Pero cómo decimos en nuestro anterior editorial, “no todo está perdido”, seguimos siendo este pequeño paisito, que sobresale aún sin que nos lo pongamos como meta, hace apenas unos días recibimos la noticia de que La revista especializada “The Economist”, reconocida a nivel mundial, eligió a Uruguay como el mejor país del año. Esta es la primera vez que tan prestigiosa revista resuelve nominar lo mejor del año y es justamente nuestro país quién recibe la distinción.

En el artículo de “The Economist” explica el que la decisión de elegir a Uruguay  se debe a la aprobación del matrimonio homosexual, ley de salud de reproducción asistida, y la reciente aprobación de la ley que regula el mercado de marihuana y además entre otras cosas, resalta la personalidad del presidente José Mujica, a quien consideran "admirablemente humilde" y "con franqueza inusual para un político". También describe al país como "liberal y amante de la diversión"

"Los logros que más merecen elogio, creemos, son las reformas para abrir camino, que no solo mejoran una sola nación, sino que podrían beneficiar al mundo entero", señala la nota, antes de dar anuncio de cuál es el país elegido.  
Pero cómo dice el refrán popular “nadie es profeta en su tierra”, será tal vez por eso que no logremos darnos cuenta, que aun con muchas carencias, con dificultades, con pérdidas de lo que otrora fuéramos y hoy ya no somos, continuamos siendo un país único, afable, querible, entrañable y que avanza, con errores y aciertos, pero avanza y muchas veces lidera caminos.

Este pequeño país Uruguay con poco más de tres millones de habitantes, fue el primero en ganar un mundial de fútbol, en prohibir fumar en lugares cerrados, legalizar la Marihuana, somos pioneros en la ley de salud sexual y reproductiva, (interrupción del embarazo),  la de salud reproducción asistida, la de la legalización de la marihuana, entre otras.

Sin duda ha sido un año de muchas actividades. No tenemos la “bola de cristal”, por lo tanto no podemos predecir el futuro y saber especialmente con la última ley aprobada, la Legalización de la Marihuana, si se llegará a buen puerto y se logran los objetivos planteados. Eso sólo el tiempo lo dirá.

 

Nos reencontramos en el 2014

 

Renovamos nuestros sueños, con la esperanza de que el Año 2014, nos encuentre transitando juntos por el camino de la comunicación.

Tarea hermosa y gratificante, pero al mismo tiempo nada fácil, ya que exige de seriedad y mucha responsabilidad a la hora de informar.

Recuerden que solos, no somos nada, inexorablemente la vida es para transitarla en colectivo, por tanto:

Gracias a todos, porque de una manera u otra, son parte del colectivo de LA PRENSA DE LA ZONA OESTE.

FELICIDADES!!!

                                                                                              Myriam Villasante

                                                                                              Directora 

 

 

 

“Por qué no todo está perdido, yo vengo a ofrecer mi corazón”

Todos juntos a trabajar por un tema

tan complejo como la inseguridad

No queremos que nos gane el sentimiento negativo, de que “todo está perdido”, pues no es, nuestra filosofía de vida. Nos resistimos a ver un futuro negro y un presente gris, pues somos de los que siempre sostenemos que no todo es blanco o negro, que por suerte existe una gama infinita de colores.

¿Y esta reflexión a cuenta de qué?

Esta reflexión, como preámbulo de lo que hoy abordaremos desde este editorial.

Nuevamente y lamentablemente, haremos referencia a la situación de inseguridad que vive nuestro país y en especial la zona.

Hace no muchos años nos jactábamos que, “por acá, esas cosas no pasan, dejamos las sillas, la ropa las bici, todo  afuera” solíamos escuchar de parte de la mayoría de los vecinos.

Lo que por aquellos años nos llamaba la atención de otros países, de que “vivían enrejados”, hoy es la realidad que nos rodea.

Ya no se puede andar con dinero en la calle, pues en un segundo, te “roban la cartera”. Andar con celular y ropa de marca, también se han vuelto un tema de inseguridad para los jóvenes.

El tema de los robos a comercios no escapa a esta realidad. Tampoco es nuevo el robo a los granjeros de la zona, a los cuales como ellos mismos dicen, no sólo existe el perjuicio de lo robado, sino los daños que ocasionan en la cadena productiva. Esta situación obliga en la mayoría de los casos, a tener que cosechar antes de los tiempos biológicos, lo que conlleva, poner en el mercado los productos masivamente a un menor costo, o pagar grandes montos de dinero para la conservación de los mismos. Al mismo tiempo genera un gran problema para el productor y el consumidor, en cuanto a relación costo- precio, que termina en definitiva, importando productos que invaden las góndolas, perjudicando a los productores y también la población en general, ya que deja de consumir productos frescos de la mejor calidad, por congelados o envasados; rompiendo una cadena alimenticia que por otro lado, desde el MSP y distintos organismos públicos y privados, luchan por mejorar la salud de la población. Grandes campañas se realizan exhortando a comer sano, que permitan prevenir enfermedades, -que han llegado para instalarse en nuestra población- como la obesidad, hipertensión arterial, colesterol, diabetes, principales factores de riesgo, para severos problemas cardiovasculares.

Reformar de la constitución

¿Qué tiene que ver ésto con los robos?

Pues mucho porque, el ser humano es un todo y no se puede vivir sanamente, si se tiene miedo, si está estresado, si no puede salir de su hogar, “para no dejar la casa sola”, si además cuando menos se lo espera encuentra dentro de su terreno gente extraña, si entran a una casa con total impunidad en horas del mediodía, sí roban de adentro de predios productivos, maquinarias y hasta tractores, si se “duerme con un ojo abierto y el otro no”.

NO dudamos que desde el ministerio del Interior se está haciendo los mayores esfuerzos por revertir una situación que rebaza lo que era nuestro querido, tranquilo y seguro “paisito”.

Que éste es un tema social que viene de décadas atrás, podemos compartirlo, pero no nos conforma.

Que también hay policías que deshonran la fuerza policial, que son corruptos, o no están aptos para la difícil y compleja tarea se comprometieron a desempeñan, también los sabemos. No somos idóneos en la materia para decir cuál es la solución para evitar eso, por lo tanto, sólo pedimos, como lo pide a gritos la población, respuestas más rápidas, acciones más concretas, preservar más la integridad física y síquica de los damnificados, que de los delincuentes.

Sabemos que no es fácil, que entre la detención de un sospechoso, hasta comprobar su participación en hechos delictivos, hay toda una instancia judicial, la que muchas veces, “queda en nada” al decir de muchos afectados, pues son liberados por falta de pruebas.

Que quede bien claro, que defendemos y estamos convencidos que el Poder Judicial cumple un papel insustituíble, en cualquier gobierno democrático, pero modestamente estamos convencidos que llegó la hora de cambiar –aunque más no sea- en algo nuestra constitución, creemos que en 46 años ha cambiado mucho la sociedad, y urge agionarse a los nuevos tiempos, que por cierto, mucho distan de aquel Uruguay del año 1967.

 Por un futuro mejor

para nuevas generaciones

No somos los dueños de la verdad, pero somos portadores de muchas voces anónimas, que no tienen un lugar dónde expresar su indignación ante hechos que duelen y calan hondo.

Queremos seguir pensando que SI SE PUEDE, QUE NO TODO ESTA PERDIDO, por eso desde estas páginas pedimos al gobierno, a los tres poderes que nos enorgullece tener, trabajemos juntos para al menos, palear este flagelo que afecta a la mayoría de la sociedad, no permitamos que una minoría nos amedrente, ni divida.

El problema seguridad nos afecta a todos, pero no todos podemos resolver un tema tan complejo, para eso están los especialistas, pongámonos a trabajar en serio, sin personalismo, sin egoísmo, sin egocentrismo y sin querer sacar cada uno su rédito personal, porque en este tema nos jugamos mucho, nos jugamos el futuro que queremos dejar a nuestros hijos, nuestros nietos, a las generaciones que vendrán.

Saquémonos el traje, pongámonos el overol como antes, y juntos, todos, sin excepción, pongamos seriamente a trabajar para resolver un tema tan complejo que deja profundas heridas en esta sociedad que hoy nos toca vivir.

16 días estuvo ocupado el
Hospital siquiátrico Vilardebó

“No son todos los que están ni están todos los que son”

Así dice el refrán popular, nunca mejor utilizado que en esta ocasión. Días pasados fue “levantada” la ocupación del Hospital siquiátrico Vilardebó, medida que había sido adoptada por el gremio de la salud, y que duró 16 días.


Este es un largo conflicto que mantienen los trabajadores, a pesar de la “tregua”, que se tomó para negociar con las autoridades de la salud, ante el ministerio de Trabajo.
Por su parte, el gobierno durante la ocupación y ante algunas irregularidades ocurridas en ese centro hospitalario y la insistencia del sector de mantener la ocupación, decretó la esencialidad de los servicios de Salud, bajo apercibimiento de comenzar a tomar medidas severas con lo ocupantes, pudiendo llegar las mismas, a la pérdida de la fuente laboral.
El reclamo de la Federación de Funcionarios de Salud Pública (FFSP) para que se levante la esencialidad de los servicios fue rechazado por el gobierno.
La medida de esencialidad de los servicios de Salud se mantiene, según expresaron las autoridades competentes, ante movilizaciones realizadas durante las negociaciones y el anuncio del gremio, del inicio de una huelga a partir del próximo 10 de setiembre.
Vale consignar que el gremio reclama una mejora salarial que, en algunos casos, llega al caasi 100% más, del salario actual.
La ministra de Salud Pública, Susana Muñiz, enfatizó que se trabaja en distribuir recursos, “entre los salarios más bajos, en una única oportunidad y ésta va ligada al presentismo”. (sic) “Están previstos ingresos de personal en áreas de salud mental, salud rural y atención perinatal”. Y agregó que se continuará el “cronograma de destercerizaciones”. La jerarca sostiene que con estas medidas, podría vislumbrarse una salida al conflicto.

Triste realidad
Los problemas respecto a infraestructura edilicia, recursos humanos y materiales, que tiene “el Vilardebó”, hospital designado para el cuidado de enfermos siquiátricos, no es nuevo.  Allí, trabajan unos 600 funcionarios que asisten a casi  300 pacientes, en condiciones difíciles de abordar. Sin embargo realmente creemos que tomar “las riendas y ocupar” un centro asistencial tan complejo como el Vilardebó, en procura de mejoras salariales y otros beneficios, para el sector de la salud, no fue para nada acertado.
“El Vilardebó” no es un hospital como los otros, los pacientes que  allí se asisten, requieren de cuidados especiales que deben de ser supervisados por especialistas, además son por demás vulnerables y requieren de mucho cuidado, dedicación, paciencia y necesitan tranquilidad, de lo cual carecieron durante semanas, -creo innecesario explicar que con el “clima” creado entre gente extraña que iba y venía, fogones, tortas fritas, canales de televisión, prensa, etc. no contribuyó a la tranquilidad de los pacientes-.
También las personas que concurren a acompañar o visitar a sus familiares, han debido de atravesar situaciones difíciles de sortear. Hablamos de esto y lo decimos con propiedad, pues en más de una oportunidad, hemos ido a ese hospital como acompañantes, y les aseguro, -para aquellos que no lo conocen- no es nada fácil, la realidad que allí se vive. (En tal sentido aprovechamos a destacar la loable labor que desempeñan tanto el personal de la salud, como limpieza y, seguridad).
Por todo lo antes mencionado es que nos parece una medida totalmente desacertada, “Tomar” (metafóricamente hablando)  dicho hospital para ocupar y elevar desde ahí los reclamos del sector, como medida de presión.
Según trascendidos, la decisión justamente fue adoptada, pues, “aquí, hay menos presión de parte de pacientes y familiares”. Realmente, ¡duelen esas palabras! y muy lejos está de la vocación de servicio que debería ser el pilar fundamental de los funcionarios de la salud.
Por supuesto no cercenamos, ni criticamos el justo derecho de los trabajadores a reclamar, movilizarse y luchar por sus derechos, como ha sido tradición de esta Central única de Trabajadores PIT-CNT. Pero sin duda, “los derechos de unos, comienzan dónde culminan los de los demás”, y se debe siempre medir las consecuencias de una ocupación, -medida legítima- pero que debe de ser acompasada por un concenso mayoritario del gremio, y que cuente con respaldo general de la Central de Trabajadores, para luego no quedar en “falso”.
Somos enfáticos al decir, que no se puede jugar con la desgracia ajena. Y mucho menos tomar algunas cuestiones que son de ética, con tanta liviandad; como las declaraciones de una sindicalista, que salió en todos los medios de prensa, la que al ser consultada sobre el incidente de la joven paciente que se prendió fuego, dijo, “eso es muy común acá, pasa a menudo” (sic) “Hoy se preocupan por ese incidente, pero la mayoría de las familias, vienen dejan a los enfermos y no se aparecen más, los dejan solos”.

¡Triste e infelices declaraciones!

Estimada, no todos abandonan a sus familiares, y no todos los pacientes son iguales, y deben de recibir la misma atención. No se debe de juzgar a nadie, pues para eso, ya existe un Poder, el Judicial y el otro es el la conciencia; pero no para quienes han hecho su compromiso de ayuda incondicional en procura de preservar el bienestar y la mejor calidad de vida para los enfermos.
Creemos y estamos convencidos, que no es por ese camino que debe de transitar el sindicalismo, las autoridades, nuestros compatriotas, el país todo.
¿En qué, nos hemos convertido?
Queremos lograr nuestros objetivos, a costa de lo que sea.
Quienes se enfrascan en reclamos y “luchas” –que muchas veces son internas y difíciles de comprender- ¿están dispuestos a pagar un precio tan alto, e ir en contra del prójimo, muchas veces sus propios compañeros?  
Carteles de reclamos, reivindicaciones y otros con leyendas hirientes contra trabajadores del sector, siguen colgados en la puerta del Hospital Vilardebó, como mudos testigos de algo que se vivió por poco más de dos semanas, y que dejó profundas huellas, divisiones internas, que como siempre, pagan los más desprotegidos, los que muchas veces han sido sus aliados.
Defendamos como siempre nuestros derechos, pero no perdamos la dignidad, la sensatez y la humanidad.
Breguemos por el bien de todos, que la razón nos permita ver el bosque, y no solamente el árbol.