Nicolás Pereira es un joven del barrio Paso de la Arena, es actor de teatro y a sus escasos 30 años, ya ha recibido un Florencio por su actuación como mejor actor en categoría infantil por la obra, "Mi amigo el monstruo".

Apasionado de su trabajo, asegura que Teatro "El Tinglado" es su casa, en ella comenzó, sigue, y se proyecta a futuro.

Con él conversamos una vez finalizada la obra, "Tu cuna fue un Conventillo" quién cerró este año con un éxito arrollador.

Nicolás, acabamos de ver una excelente obra, vos que sos parte de esta casa, ¿cómo arranca este proyecto?

- "Tu cuna fue un conventillo" es un gusto que nos estamos dando. Hace dos años que estamos preparando este proyecto, costó mucho llevarla a escena, porque ya viste lo que es, una producción muy grande, muchos actores en escena, bailarines, músicos, somos mucha gente arriba del escenario, 23, y si fuera por el director, hubiera puesto más aún.

¿Se hace difícil ensayar con tantos actores y tan versátiles?

- Si, es divino, pero muy difícil para ensayar, lo hacíamos por las noches después de las 23 horas, era un descontrol, cansados, pero veníamos con un gusto bárbaro, porque esta obra es un placer hacerla-

Como te digo hace dos años que estamos con esta iniciativa, el año pasado iba a estrenar, pero por un tema de horario, que no coincidíamos, hicimos un proyecto alternativo que fue "Liberaij apartamento 9", con el cual nos fue muy bien, y nos dio tiempo para llegar a hacer esta otra.

¿Cómo se compone este gran elenco de "Tu cuna fue un Conventillo"?

- Es una producción del teatro, con gente que proviene de distintos áreas, José María Novo el Director de la obra, es directivo y presidente de la sala; él fue quién lo presentó a la Comisión artística, fue aprobado. Pero es una producción entre el teatro El Tinglado e Ignacio Novo, -hermano de José María- que tienen una productora.

- Ambos hermanos con una prolífera trayectoria en teatro, conjuntamente empezaron a trabajar para hacer este proyecto, que la verdad es una maravilla.

En la obra creemos quedó plasmado el gran trabajo, el esfuerzo de amalgamar distintas actores proveniente de diferentes lugares unos de la propia sala, otros que proviene de los talleres del teatro que aquí se imparten, -la idea del teatro de siempre poder darle la oportunidad a gente que se acerca nuestra sala a nuestro elenco- el convocar a gente de afuera como ya ves, Cristina Morán, Washington Sassi, gente que tiene mucha trayectoria, embellece y nutre nuestro trabajo, de una manera increíble.

Decías que el vecino del oeste, aportó mucho a la obra y también en lo que te es personal…

- Sí, Nelson Pino es un fenómeno, no sólo en lo que hace es un monstruo; sino que como tipo es un divino, es un placer trabajar con Nelson, la verdad una maravilla, son esas personas que aporta muchísimo, desde lo artístico y sobre todo desde lo humano, que siempre es lo más importante.

¿Había trabajado alguna vez, la señora Cristina Morán, como es esa experiencia?

A mí me pasó que hace dos años, trabajé con Carmen Morán, su hija, en "Un enemigo del pueblo" una propuesta también de Teatro El Tinglado y en la cual también participó, Juan Leirado y ahí la conocí a Cristina, cuando venía a ver a su hija.

"Tu cuna fue un Conventillo" fue la obra que me permitió trabajar con un monstruo, Es una cosa increíble, tiene una energía maravillosa, siempre viene dispuesta, ensayamos como te dije al principio muy tarde de la noche, y ella venía con una alegría con un desparpajo, esa vitalidad que tiene, uno a veces dice, "ay, yo estoy cansado y esta mujer hace 1000 cosas" está mejor que yo.

Es un gustazo que nos estamos dando en laburar con Cristina y la disfrutamos tremendamente en la obra. Es una persona muy humilde, ella se comporta como una más, no tiene ningún divismo, es increíble como ser humano, como artista, y bueno como compañera es un placer, es muy disfrutable.

Conocemos de tu incursión de muy jovencito en carnaval, estar hoy aquí con esta responsabilidad, sabemos que no ha sido fácil, que lo has hecho con mucho gusto, pero también con mucho sacrificio, sos un grande, no por edad, sino por trayectoria. ¿Qué ves cuándo mirás por el retrovisor?

Bueno gracias, como siempre en la vida, la vocación lo es todo y tuve la suerte de que de chico, mi familia aceptara lo que yo había elegido hacer. Me acercaron y llevaron al Carnaval de las Promesas, pero viste que uno a veces se arrima a un lugar y siente que es por ahí, pero no concretamente eso. Tuve experiencias maravillosas en el Carnaval de las Promesas pero no seguí en el carnaval, porque surgió la posibilidad inmensa para mí, de poder llegar a esta casa; y lo hago a través de Ignacio Novo, fue la persona que justamente nos conocimos en carnaval y me dijo, "yo quiero que vos te acerques al teatro, porque creo que podes crecer mucho, aprender mucho ahí" y de hecho fue así. Estoy inmensamente agradecido, pues siento y sé que "El Tinglado" es mi casa. Yo disfruto muchísimo estar acá, he hecho alguna cosa muy chiquita, muy puntual afuera, pero disfruto, amo este lugar, la gente acá, Ignacio Novo, Ana Bentancor, José María, Luis Lage, tenemos un montón de gente, Karina Méndez, que está en la obra, esa gallega que es espléndida, excelente actriz y compañera, Karina es una cosa increíble arriba del escenario, incomparable.

Vivís del teatro y eso no es poca cosa, teniendo en cuenta además tu corta edad, con sólo 30 años trabajas de lo que más te gusta y te permite mantenerte. ¿Una alegría verdad?

- Si, si, ni que hablar, tengo el gusto, el placer y el honor de decir - yo bromeo con ello- que sobrevivo de lo que me gusta, porque bueno es muy sacrificado, como todos los trabajos. Además me ha abierto otras puertas, no sólo para poder subir al escenario, para poder dar clases. Tengo un grupo de niños, grupos de adolescentes, una escuela de teatro de veteranos calabreses, hermosa experiencia también.

¿Las clases las das acá en El Tinglado?

- Si, de niños y adolescentes acá, conjuntamente con Karina, los sábados tenemos dos grupos maravillosos, de adolescentes y niños.

¿O sea que el año que viene quienes estén interesados pueden inscribirse?

- Por supuesto, acá las puertas están abiertas, además la idea es que sea popular, nosotros no tenemos una actitud puramente comercial, el costo es accesible, la idea es que se arrime la gente. Acercarse a lo cultural que es algo imprescindible para una sociedad, para pensar, para ser libre, entonces eso es un poco la idea que queremos trasmitir y nuestra actitud frente a la vida.

¿Cómo fue ganar un Florencio a mejor actor en categoría infantil, con la obra "Mi amigo el monstruo"?

- Ganamos cuatro, mejor espectáculo infantil, mejor director Ignacio Novo, mejor actriz Tamara Lescano, y mejor actor. Es una obra hermosa de Francisco Bentancor, es un proyecto divino. Estrenamos el año pasado, volvimos a hacer temporada este año, fue maravilloso, el mayor reconocimiento es el público, el que de verdad nos ha acompañado muchísimo, este espectáculo para niños gusta mucho, pero tiene muchas guiñadas para los grandes, inclusive hay partes muy emotivas, es una maravilla de hacer.

Tuvimos nueve nominaciones, ganamos cuatro; lo importante es poder brindar lo mejor cada día como si fuera la primera vez, y con todas las ganas.

Proyectos futuros.

-Hay unos cuantos proyectos, en la sala para el año que viene, un par de obras muy interesantes están por aprobarse en artística, muy lindos. No puedo adelantar mucho, pero siempre estamos generando cosas que acerquen a la gente al teatro.

No es fácil para los que vivimos en zonas más alejadas llevar ese tipo de vida un tanto bohemia y nocturna. ¿Cómo te lleva?

De pique ya tienes una hora para moverte. Lo que siempre hablamos con Nelson, que nos toca compartir esa faceta, es que no se cambia por nada, a mí me pasa que tuve la posibilidad, hace tres años de venirme al centro a un apartamento y lo pensé, lo pensé, por un tema de practicidad, de moverte menos, pero la zona oeste no se cambia por nada. Hay una tranquilidad, una camaradería, ha cambiado todo mucho, está difícil en todos lados, pero el oeste sigue teniendo esa mística hermosa de dormir con la puerta del mosquitero en verano, para mí eso es impagable, la gente te conoce y vos conoces a todo el mundo, fuiste a la escuela con aquel, el primo de aquella, y bueno, el almacenero es el mismo hace 30 años, es una cosa hermosa.