Notas Destacadas
  • Muchas veces la vida nos pone en el camino a personas maravillosas, seres humanos increíbles que sin llegar a convivir el día a día, sólo viéndonos de vez en cuando, se logra una amistad especial, verdadera, de profundas charlas y largos silencios que permiten abrir el corazón, para que el otro nos conozca tal cuál somos, sin demasiadas explicaciones.
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Falleció Agustín Parada

 

Adiós a un amigo

 

Muchas veces la vida nos pone en el camino a personas maravillosas, seres humanos increíbles que sin llegar a convivir el día a día, sólo viéndonos de vez en cuando, se logra una amistad especial, verdadera, de profundas charlas y largos silencios que permiten abrir el corazón, para que el otro nos conozca tal cuál somos, sin demasiadas explicaciones.

Así era nuestra amistad. Sentíamos un profundo respeto el uno por el otro, nos conocíamos tanto, que sólo con mirarnos a los ojos sabíamos cómo estábamos. A ambos nos tocó vivir cosas muy duras de nuestras vidas y uno al otro, supimos cómo darnos la palabra de aliento necesaria, para seguir adelante.

Ambos luchadores incansables y profundamente optimistas, sacábamos la fuerza que a veces no teníamos, para seguir adelante en situaciones difíciles.

Enamorado de la vida siempre tenías una sonrisa franca para regalar, un “viví hoy y se feliz”. Esa fue tu filosofía de vida.

Y así te fuiste querido amigo, siendo inmensamente feliz, amando profundamente a tu “querida Yaneth”, cumpliendo el sueño de vivir a pleno tu vida y haciendo feliz a la mujer que amabas, orgulloso de tus hijos y tu pequeño nieto. Por eso y a pesar que tu muerte me caló muy hondo, y me produjo un profundo dolor, siento que dejaste a todos aquellos que te conocimos bien, una gran lección: “La vida nos golpea duro muchas veces, pero siempre hay que ser positivo, todo pasa. Se feliz hoy y aprovecha al máximo la vida”, solías decir.

Te vamos a extrañar, gracias por tu amistad, Agustín Parada.

 

A Yaneth su esposa, sus hijos, nieto, familiares y amigos un cálido y fraternal abrazo.

Mucha fuerza en este difícil momento.

                                                                                                              Myriam Villasante

 

 


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